La obesidad en gatos es un trastorno cada vez más habitual, aunque no siempre se considera como tal. Y ese es el problema, ya que son muchos los cuidadores que no admiten que su gato está gordo. Permitir que el gato supere su peso ideal no es solo una cuestión estética, es exponerlo a enfermedades y mermar su calidad y esperanza de vida.

Cómo saber si mi gato está gordo

Es habitual que los cuidadores no vean gordo a su gato, aunque lo esté. Además de pesarlo para constatar un aumento de peso, estos son los síntomas y las causas responsables de la obesidad en gatos:

Síntomas de obesidad en gatos

Existen unos parámetros de evaluación de la condición corporal que determinan cuál es el estado de nuestro gato en cuanto a sus kilos. Así, es posible clasificarlos desde la delgadez extrema hasta la obesidad más preocupante. Se valoran para ello características físicas:

  • Un gato obeso no tiene cintura ni se le palpan las costillas.
  • Es posible que coma más y se mueva menos.
  • Otro aspecto afectado es el autoacicalamiento, ya que el gato no consigue acceder a determinadas zonas de su cuerpo.

Causas de obesidad en gatos

El gato engorda cuando ingiere más calorías de las que consume. Por tanto, detrás de la obesidad, encontramos factores como:

  • La mala alimentación.
  • La falta de ejercicio.
  • La predisposición genética.
  • La edad.
  • Algunas enfermedades.
  • Algunos medicamentos.
  • La castración.

Consecuencias del sobrepeso en gatos

Insistimos en que la obesidad en gatos no solo es una cuestión estética. Si nuestro gato está gordo, hay que acudir a la clínica veterinaria. La obesidad es un factor de riesgo para la aparición de enfermedades como:

  • La diabetes.
  • La lipidosis hepática.
  • Alteraciones ortopédicas.
  • Alteraciones urinarias.
  • Alteraciones dermatológicas.

Además, agrava otras patologías, como la artrosis o los problemas cardíacos o respiratorios, y complica el manejo anestésico y, en general, cualquier procedimiento clínico. En conjunto, reduce su esperanza de vida.

Cómo combatir la obesidad en gatos

La obesidad en gatos no puede tratarse simplemente disminuyendo la cantidad de comida. Para conseguir una pérdida adecuada y controlada de peso es imprescindible acudir al veterinario. Las recomendaciones a seguir son las siguientes:

Ejercicios para gatos obesos

Aumentar la actividad del gato favorece la pérdida de calorías. Si lo ayudamos con ejercicios y juegos, además mejoramos nuestro vínculo con él. Lanzarle pelotas o moverle juguetes para que los capture son algunas ideas.

Dieta para gatos gordos

La alimentación es fundamental. Debe ser baja en grasas y alta en fibra. En las Clínicas Mivet te recomendarán el mejor pienso para gatos obesos o la alimentación húmeda más adecuada, así como su racionamiento y el seguimiento para valorar el éxito de la dieta. Por otra parte, es mejor que los premios no sean comida, sino caricias o halagos.

Enriquecimiento ambiental

Proporcionarle un ambiente donde el gato pueda desplegar su comportamiento natural, como trepar o escalar, lo mantiene entretenido, activo y evita el aburrimiento.