El labrador retriever es una raza de perro muy popular. Su origen se encuentra en las costas del Reino Unido, donde se utilizaba para recoger la pesca ya a finales de la década de 1800. Se trata, por tanto, de un excelente perro cobrador de aguas. Hoy día, se utiliza más como perro de compañía, gracias a su excelente carácter y su inteligencia.

En este artículo, te contamos cómo es el perro labrador y los cuidados que necesita.

Características físicas del labrador retriever

El labrador retriever es un perro de constitución fuerte y tamaño grande. Se caracteriza por poseer un pecho amplio, un cuello poderoso y unas patas posteriores robustas. Su cabeza también es amplia, con un hocico fuerte y ancho. Sobre él se encuentran unos ojos de tonos marrones y muy expresivos, lo que, unido a sus orejas caídas y hacia atrás, le convierten en un animal muy comunicativo.

En su expresividad le ayuda su cola, muy gruesa y de tamaño mediano. Es su característica más distintiva, ya que su movimiento le ayuda en la natación. Además, el perro labrador destaca por su pelo corto, denso y duro, con un manto inferior que le protege en el agua. Puede ser de color negro, amarillo o chocolate, aunque la Federación Cinológica Internacional acepta todas las tonalidades del amarillo y del marrón, así como la presencia de una pequeña mancha blanca en la zona del pecho.

Carácter del labrador retriever

Ya sabemos todo sobre su físico, pero, ¿cómo es el labrador retriever en casa? Este tipo de perros son conocidos por ser muy sociables y cariñosos. Por ello, se utilizan como perros terapéuticos y son una excelente compañía en el hogar. Además, estos animales poseen una gran empatía con los seres humanos. Son muy comunicativos, amigables y leales. Se debe a su gran inteligencia, que los convierte en perros fáciles de adiestrar.

Debido a su cuerpo musculoso y a la actividad para la que fue seleccionado, el labrador retriever es un perro muy activo físicamente. Es muy divertido y le encanta jugar a recoger y traer objetos, como si de peces se tratara.

Si han socializado correctamente en su etapa de cachorros, los perros labradores son sociables con niños y con otros perros. Por ello, no suelen ser animales conflictivos, aunque pueden molestar a otros perros debido a su saludo energético e impetuoso.

Cuidados del labrador retriever

El labrador retriever es un perro que requiere bastante atención, por lo que es muy importante disponer de mucho tiempo. Estos perros necesitan una constante estimulación física y mental. Deben dar varios paseos largos al día y pasar mucho tiempo jugando. También es importante que realicen ejercicios de inteligencia, como aprender trucos y entretenerse con juguetes estimulantes.

Otros cuidados del labrador retriever son el cepillado diario y un baño mensual, garantizando, así, la salud de su pelo y su piel. Además, como en el resto de perros, es necesario desparasitarlo y vacunarlo.

Por último, es importante subrayar que, como ocurre en muchas razas, los perros labradores tienen cierta predisposición a sufrir algunas enfermedades. Es el caso de la obesidad y las displasias. Para prevenirlas, es muy importante realizar revisiones regulares en el veterinario. Si decides adoptar un labrador retriever, no dudes en buscar en tu provincia nuestra clínica veterinaria Mivet, ¡os recibiremos encantados!

Fuente:

  • Internationale, F. C. (2011). FCI-Standard Nº 122. Labrador retriever. Thuin, Belgique: Federation Cynologique Internationale (FCI).